La glucemia es una medida de concentración de glucosa en el plasma. En ayuna, los niveles normales de glucosa son entre 70mg/dl y 100mg/dL. Cuando la glucemia es más baja de los 70mg/dl se habla de hipoglucemia; cuando la glucemia se encuentra entre 100 y 119 mg/dL se habla de glucosa alterada en ayuno; y cuando la glucemia supera los 120mg/dL hablamos de hiperglucemia. Constituye una de las más importantes variables que se regulan en el medio interno ( homeostasis ). El término fue propuesto inicialmente por el Fisiólogo francés Claude Bernard (1813-1878).
Muchas hormonas están relacionadas con el metabolismo de la glucosa tales como: insulina y glucagón (ambos secretados por el Páncreas), adrenalina (glándulas suprarrenales), glucocorticoides y las hormonas esteroides (secretadas por las gónadas y las glándulas suprarrenales).
La glicemia se usa comúnmente para detectar diabetes, enfermedad en la cual se observan niveles altos de glucosa (hiperglicemia). Estos, con el tiempo, pueden causar serios problemas de salud. La diabetes es una enfermedad metabólica, resultado de la deficiencia de la insulina, hormona encargada de permitir la entrada del azúcar a las células.
