La Glucosamina
La Glucosamina (un amino-sacárido, es decir unión de un grupo amino y una molécula de glucosa) es una de las mejores materias primas para la fabricación de lubricantes necesarios para cartílagos y articulaciones.
Precursor de glucosaminglicanos, la glucosamina está constituida en su 50% por ácido hialurónico. Este ácido es el lubricante que se encuentra en él liquido sinovial. Además, la glucosamina juega un papel clave en la producción de colágeno y proteoglicanos, dos constituyentes necesarios para el mantenimiento y restauración del cartílago articular. Los proteoglicanos tienen dos funciones importantes: la primera es absorber la cantidad adecuada de agua para dar al cartílago la elasticidad necesaria para la compresión; la segunda está relacionada con la organización del colágeno. La glucosamina está siendo un popular suplemento debido a su alto rango de aplicaciones desde osteoartrosis hasta alteraciones articulares producidas por la edad o el ejercicio físico (sobre todo en deportes de fuerza). La glucosamina también ha mostrado propiedades antiinflamatorias mediante un mecanismo que inhibe la actividad de enzimas proteolíticas.
Los suplementos de GLUCOSAMINA son una segura y eficaz alternativa a los antiinflamatorios y analgésicos tradicionales debido a su inexistencia de efectos secundarios, la cual es cada día más utilizada y más clínicamente documentada. Se ha comparado su efectividad con la del antiinflamatorio ibuprofeno y, aunque los efectos tardan más tiempo en aparecer, la glucosamina ha demostrado ser más efectiva. Pero hay una cuestión que todavía no se tiene muy clara: ¿cómo es más efectiva la GLUCOSAMINA en forma de clorhidrato o de sulfato? Históricamente, la GLUCOSAMINA-sulfato se comenzó a utilizar en los primeros estudios en Europa; más tarde se observó que los beneficios que ofrecía el sulfato se devían a la glucosamina en sí y no especialmente al sulfato, ya que la sal se ioniza cuando llega al estómago por acción del ácido clorhídrico, y se unen a iones cloros y a iones hidrogeno, por lo que la GLUCOSAMINA pasa a formar parte en un 99% de la glucosamina-CLORHIDRATO. Es decir, ambas tienen la misma biodisponibilidad, y en cualquiera de los dos casos los beneficios de la GLUCOSAMINA hacen que sea uno de los suplementos con más auge.
La dosis recomendada es de 1.000 - 1.500 mg. de glucosamina al día. Es muy conveniente combinarlo con cartílago de tiburón para lograr un efecto sinérgico muy efectivo.



