La Creatina como Suplemento
PRIMERA PARTE
La creatina (ácido α Metil guandino-acético) es un componente inorgánico natural, obtenido fundamentalmente por la ingestión de carne (especialmente de pescado), que se encuentra en cantidades insignificantes en los vegetales. El organismo humano puede sintetizar creatina en el páncreas, hígado y riñón, a razón de ~1 gr al día, utilizando los mismos aminoácidos que la forman (Arginina, Glicina y metionina) (American College of Sport Medicine 2000, Greenhalf 1995).
La mayor parte de la creatina sintetizada por el organismo es transportada por la sangre hacia los tejidos, cerebro riñón, hígado, testículos y especialmente la masa muscular, que capta y almacena entre el 95% al 98% del total de la creatina de nuestro organismo bajo dos formas fundamentales:
Creatina libre, (Cr): que comprende ~ 40% del total de la creatina muscular.
Creatina fosforilada o fosfocreatina (PCr), que forma ~ 60% restante (Volek & Kraemer 1996)
De todas formas, independientemente de sus concentraciones absolutas, las células con mayores niveles de creatina, tanto en forma libre como fosforilada, son las fibras musculares estriadas (voluntarias y cardiacas), los espermatozoides y las células fotorreceptoras de la retina, aunque existen ciertas concentraciones intermedias en el cerebro, tejido adiposo marrón, intestino, vesículas seminales, células endoteliales y macrófagos, encontrándose sus niveles más bajos en los pulmones, hígado, riñones, bazo, tejido adiposo blanco y células sanguíneas (Persky & Brazeau 2001, Volek & Kraemer 1996).
El organismo humano, metaboliza aproximadamente entre el 1.1 % y el 2.6% del total de sus depósitos de creatina, es decir que una persona de 70 kg que posea una concentración total de creatina de entre 120 gr a 140 gr, eliminaría entre 1.5 a 3.5 gr (~2 gr) por día. Estas perdidas serán compensadas en un 50% por el aporte desde la dieta (principalmente carne roja o pescado) y el resto a partir de la síntesis endógena (Bemben & Lamont 2005, Persky & Brazeau 2001).



