SEGUNDA PARTE

Un adecuado nivel de creatina libre en la masa muscular facilita la reposición y conservación de la fosfocreatina (PCr) que constituye la fuente inmediata y directa para regenerar ATP, siendo su rol cada vez más importante a medida que se incrementa la intensidad y especialmente la frecuencia entre los esfuerzos realizados (Bemben & Lamont 2005, Cox, et al. 2002).
Las concentraciones de fosfocreatina (Pcr) y ATP dentro de la célula se encuentran en equilibrio, aunque tanto el entrenamiento de alta intensidad como la suplementación o ambos factores pueden ejercer un estímulo positivo que en numerosos casos ha causado un incruento significativo de las concentraciones de creatina intracelular (Bemben & Lamont 2005).

El ATP es degradado en sus componentes principales, fósforo inorgánico (Pi), adenosin di Fosfato (ADP) y se libera energía, y en el paso 2 es inmediatamente repuesto a partir de la Pcr que ofrece la energía necesaria para restaurar el ATP. No obstante, una vez que la Pcr se escinde no puede ser reutilizar y por lo tanto es degradada a creatinina para ser finalmente eliminada por vía renal (Volek & Kraemer 1996).

Durante los esfuerzos de baja intensidad (por debajo del primer umbral de lactato) o durante las pausas entre esfuerzos de mayor intensidad, la Pcr degradada se repone dentro de la misma celular muscular a partir del ATP generado desde la mitocondria que a su vez dona un fósforo para recargar la creatina libre en el citoplasma iniciando el ciclo de transporte de fosfatos intracelulares cuya velocidad y eficiencia esta directamente relacionada con los niveles de saturación de la creatina en la célula (Selsby, et al. 2004).

TRANSPORTE Y CAPTACION DE CREATINA POR LOS TEJIDOS

La captación de creatina por los órganos de almacenamiento y consumo es regulada principalmente por las fluctuaciones en sus concentraciones dentro y fuera de la célula así como por la actividad de los trasportadores CREA T presentes en el sarcolema, que regulan el contenido intracelular de creatina, y mantienen un elevado gradiente a través de la membrana plasmática. De esta manera, existen dos aspectos críticos que pueden afectar la captación y absorción de creatina:

1. La concentración de creatina dentro de la célula, que determina la necesidad de elevar significativamente sus niveles plasmáticos para poder estimular su captación a nivel celular (Volek & Kraemer 1996).

2. La sensibilidad e los transportadores CREA T, que tiende a disminuir debido a las elevaciones reiteradas de los niveles de creatina plasmática perjudicando la eficiencia para captar y absorber creatina en la célula (Persky & Brazeau 2001).

Cuando la creatina es fosforilada, esta no puede escapar de la célula muscular ya que los CREA T discriminan entre la creatina y la Pcr y al no tener afinidad por la Pcr, la concentración de ésta última no afecta el equilibrio entre la cantidad de creatina a un lado y otro de la membrana, facilitándose así su transporte hacia la célula a medida que esta se va degradando (Walzel, et al. 2002).

El transporte y captación de creatina por los tejidos puede incrementarse por manejos dietéticos, como la ingesta de suplementos de monohidrato de creatina, que inducen un incremento suprafisiológico de los niveles de creatina plasmática que acelera y estimula la actividad de los transportadores CREA T. Este efecto puede ser potenciado por la ingesta, conjunta, aminoácidos como la taurina, o de hidratos de carbono, que elevan la glucemia y estimulan la secreción de insulina que a su vez estimula la captación de creatina por los tejidos, aunque en algunos casos, se ha mencionado que el incremento de la captación de creatina inducido por la elevación de la insulina es especialmente efectivo durante las primeras 24 horas de un periodo de suplementación, mientras que en los días subsiguientes va perdiendo efectividad respecto a la ingesta de creatina sola, especialmente si se consume durante o inmediatamente luego de realizar un esfuerzo físico (Snow & Murphy 2003, Walzel, et al. 2002).

La concentración de CREA T es un factor fundamental que determina la capacidad de captación y almacenamiento de creatina en el músculo. Estos transportadores se saturan con una concentración de creatina plasmática de 100 moles por litro, de esta manera si los niveles de creatina plasmática luego de moles por litro, entonces yaun ayuno de 8 a 12 horas se sitúan entre 50 a 100 con las concentraciones encontradas en ayuno, la velocidad de acción de los CREA T es muy cercana a su máxima capacidad y por lo tanto es muy difícil forzar la absorción de creatina hacia la célula muscular a menos que se produzcan elevaciones frecuentes de sus niveles plasmáticos que obliguen a los CREA T a funcionar a su máxima capacidad por tiempos prolongados (Snow & Murphy 2003).